Estar atento sí, ser precavido, pero tener Fe

Estuve prestando atención, y prestando atención, pero aunque logré que casi no se me pasara ni un detalle por alto, no lograba desapegarme del Drama de la vida. Y es que el hombre tiene necesidad de controlar su vida, por lo menos en los aspectos que tienen que ver con su supervivencia, pero no debe olvidarse de lo espiritual. A veces pierdo el bosque por ver el árbol. Es decir, pierdo la visión del todo, donde también está la frescura de la interacción.

Desapegarse por tener Fe en el DramaEs cierto que para poder entender donde uno está parado, se necesita analizar. Pero para avanzar se necesita confiar en el destino. Tener Fe en que las cosas se darán. Para eso, a su vez, hay que tener un modelo con ciertos valores, valores que yo considero que son correctos o verdaderos. Qué tenga probado que siguiendo esa receta, tendré éxito porque en el pasado esos valores funcionaron. Pero también tengo que tener flexibilidad porque una vez que eche a volar las cosas pueden cambiar en el aire.

Para mí, esos valores tienen que ser los ideales que me lleven a experimentar felicidad en la vida. No hay nutrición como la felicidad. Y más cuando esta felicidad no depende de nada físico. Un parámetro que me sirve como guía es tener los 4 verbos de la vida alineados: ser, estar, tener, hacer. Esto me sirve porque a veces me sorprendo tratando de estar en paz cuando la paz es lo que soy. Eso me lleva a permanecer en la esencia.

Permanecer en la esencia donde soy esos valores espirituales me ayuda a ser libre porque se que mientras me mantenga con esta conciencia lo que haga será correcto (por lo menos para mí) y eso me ayuda a desapegarme del Drama y tener Fe. El resto es pura flexibilidad para adaptarme a la vida y transformar lo que me impide mantenerme en vuelo.

Anuncios

A veces vale más una sonrisa que explicar una y otra vez qué es una sonrisa

Esta noche estaba viendo las clases de Brahma Kumaris de su sitio oficial y me encontré con una de Ramnath Bhai que tiene muchos, muchiiiiiiiiiiiiisimos años estudiando en la institución y realmente me hizo pensar, porque el atribuía mucha importancia a la práctica del conocimiento espiritual, no así a la acumulación de información en el intelecto.

Para esto él decía que lo que tenemos que compartir con los demás es la experiencia del conocimiento, no la mera información, y para esto decía que tenemos que enseñarnos primero a nosotros mismos para luego enseñar. Decía: Enseñar a otros es fácil, lo que es más difícil es enseñarnos a nosotros mismos.

Para enseñarnos tendríamos que recordar algún punto de lo que leímos o estudiamos (espiritualmente) y practicarlo concretamente. No es necesario recordar todo. Empezar con un punto y ponerlo en práctica cuando nos sea posible. Por ejemplo el punto de no criticar, es decir en vez de pensar ¿Qué? ¿Por qué? Pensar es un alma y somos hermanos espiritualmente.

La meditación nos eleva definitivamente.
La meditación nos eleva definitivamente.

Pensar de otra forma es un gasto de tiempo y energía. Tenemos que sacar la experiencia positiva de aquello que estudiamos. Esto nos ayudará para cuando nos queramos sentar en meditación, el alma irá directamente a la conexión con su naturaleza espiritual y entonces será posible experimentar la compañía de Dios.

Dios nos da su poder para conquistar la negatividad. Estudiando y practicando todos los días lograré ir más allá de los pensamientos negativos e inútiles. Estos pensamientos me tiran hacia abajo por la fuerza de la gravedad.

Finalmente Ramnath Bhai dice que tengo que aprender a convencer a la propia mente, para convencer a otros de las cualidades de una vida espiritual.  Primero me tengo que convencer a mí, de tal manera que esos pensamientos inutiles ya no vuelvan más. Sino no podré elevarme.

La meditación es la lupa suprema

Con la práctica constante de la meditación, educamos a la mente para que tenga más naturalmente pensamientos positivos y llenos de buenas intenciones como la paz, el amor, la autoestima. Estos pensamientos luego emergen en las situaciones que me toca afrontar y genero una transformación al romper un hábito.

La lupa suprema

La meditación es una herramienta con la que focalizar los pensamientos sobre un determinado asunto u objeto con el fin de lograr la unión con alguna cualidad de ese objeto. Esto es lo que los hindúes llaman yoga y es una cualidad natural de la mente. Es por esto que tenemos que permanecer atentos durante el día para ver hacia donde se dirige nuestro yoga. Ya que si la mente va hacia las cosas inútiles y superficiales, es eso lo recordaremos cuando intentemos meditar.

Meditar es el método de desapegarme de las experiencias del mundo corporal que me impiden discernir lo que es bueno para mí en un momento, que generalmente es producido por la inseguridad y el miedo de no saber cómo actuar. El miedo es producto del exceso de pensamientos inútiles y negativos.

Necesitamos poder interno para discernir lo que llega a la mente a través de los órganos de los sentidos y tomar solo lo que es positivo y constructivo. Un poder que nos sirva para filtrar los estímulos negativos que recibimos para concentraremos solo en aquello que sea positivo para nuestro crecimiento y auto progreso. Este poder lo obtenemos en nuestra práctica diaria de la meditación.

carafaceolas

 

Hay que ser pacientes para vernos en el espejo de nuestro corazón

Una vez que comprendimos que somos almas y que somos hermanos, a pesar de haberlo olvidado, desarrollamos una gran paciencia, que nunca llega a su fin porque se basa en la humildad. 

Mirarnos en el espejo de nuestro corazón

Una humildad que surge de la conciencia de que para poder tomar poder del Padre tengo que ser consiente del alma, en ese estado soy sin ego y me libro de la ignorancia de que soy el cuerpo que ocupo o sus atributos, o la personalidad.  De esa forma me desapego de mis relaciones.

Gracias a esto me vuelvo libre de preocupaciones y recupero el auto-respeto basado en mi verdadera identidad.  Pero si tengo la fe de mantener la valentía de vivir con esta nueva conciencia de que soy un alma, puedo permanecer sin temor, entonces respeto a las almas porque comprendo que ellos también tienen la energía para llevar a cabo el cambio en sus vidas.

Solo hace falta ser honesto conmigo mismo como primera medida y luego ser honesto con los demás.  No es cuestión de arrogancia por lo que se posee ya sea en bienes o talento, sino el autorrespeto de que soy un ser espiritual lleno de poderes y virtudes.

Lo que pasa es que ahora me he olvidado la forma de despertar estos talentos y Dios, o Baba (que es la forma en que se refieren al padre dulcemente en la India) ha venido a mostrarme el camino hacia estas cualidades y ha venido a darme el poder para terminar con los viejos hábitos y reestablecer mi personalidad espiritual y eterna.

Uno de los frutos, y comúnmente el primer fruto que obtenemos en este camino es la paz.  Es una paz permanente y duradera que no depende de nada externo.  Una paz que hace que nos podamos mirar en el espejo de nuestro corazón sin asustarnos. Y esto es porque gracias al conocimiento espiritual del Padre comprendemos que han crecido en nosotros la maleza de los vicios.  La misericordia del Padre es mostrarnos esto y nuestra misericordia es hacer esfuerzos por enmendar esta situación.

El amor del Padre nos vuelve completamente desapegados y nos limpia internamente.  El amor del Padre lo podemos experimentar a través del yoga o unión con Él.  Esta unión es a través del pensamiento, no es necesario suspender nuestros pensamientos para tener yoga sino todo lo contrario.  Es decir llenar nuestra mente con los pensamientos acerca de Dios y sus atributos y de esta forma la conexión con el será natural.

Atención sin tensión

Si nos sentimos solos, seguramente es porque nos hemos alejado del camino recto. Dios quiere vernos felices, pero de acuerdo a la ley de causa y efecto experimentamos la misma calidad de energía que damos.

Él respeta nuestro libre albedrío porque es así como tiene que ser. Si no fuera así nos sentiríamos infelices porque no podríamos actuar con libertad y estaríamos obligados a actuar de una determinada manera. Pero la verdadera libertad, es decir la libertad de los hábitos y los vicios, requiere de un esfuerzo constante que consiste en prestar atención, pero sin tensión, para esto sirve la práctica de la meditación.

Una vez que he identificado cual es el curso de acción idóneo, me pongo sin prisa y sin pausa a actuar de acuerdo con los ideales más elevados que descubro en la meditación (amor, paz, justicia, libertad espiritual, etc.). Lo que pasa es que en el fragor de las situaciones nos olvidamos de actuar de acuerdo a estos ideales y actuamos según hábitos adquiridos que son malsanos (inseguridad, temor, etc.).

Estos hábitos se mezclan en nuestro interior y nos dejan la cabeza como una coctelera. Generalmente están mezclados con alguna forma de negatividad o más bien de debilidad que nos hace actuar sin pensar.Imagen de Budas

Estos hábitos generan tensión en nuestra vida y ni siquiera nos damos cuenta de ello. El remedio: poner un punto final al pasado y concentrarnos en nuestras fortalezas a través de la meditación.