Este tiempo de tansición

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La vuelta al estado original

En la concepción teosofica, el alma evoluciona hacia sí misma, es decir, la esencia se desdobla en infinitas partes que poseen un átomo del Padre, y esa esencia que llaman Él Padre que está en secreto, guía al hombre hacia su re-conexión con la totalidad, para volver a su grandeza original.

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Foto fuente: Pinterest

Esta idea con algunas variantes puede ser adaptada al conocimiento que practicamos en Brahma Kumaris. Porque el alma, la esencia, evoluciona desde su grandeza original, hacia el Padre que está en secreto, pero no es que está en secreto porque está en el interior de nosotros mismos, sino que está en secreto porque está en el silencio, más allá del mundo de imagen y sonido, pero a su vez el padre no tiene una imagen “física”, pero se puede decir que tiene una forma “no física”, espiritual, y es que El es un Alma, igual que nosotros, por eso se dice que estamos hechos a imagen y semejanza del nuestro Padre.

Cuándo Baba, Dios, viene al mundo físico, no encarna en su propio cuerpo. El toma prestado el cuerpo de un ser que en ese momento está impurificado cómo lo estamos la mayoría en este mundo, pero este ser tiene el destino más elevado en el Ciclo del Mundo, no solo por servir de carruaje al Padre, sino porque gracias a que es el Carruaje, es el primero en alcanzar el estatus de los habitantes del Paraíso, y por ende el que mayor estatus tiene, este instrumento fue recordado en las escrituras de la India cómo Brahma, y en este nacimiento, su último nacimiento, hace los esfuerzos necesarios para convertirse en el primer príncipe de la humanidad, es decir, Krishna, y el está junto con la primera princesa, Radhe, que también está estudiando en este tiempo con Dios, a pesar de no ser su carruaje (Jagadamba).

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Radhe y Krishna se convierten en Lakshmi y Narayan en el nuevo mundo, en las escrituras se recuerda que Hánuman se miraba en el espejo para ver si era digno de casarse con Lakshmi y veía que efectivamente tenía cara de mono. En este tiempo, todos somos Hánuman, y gracias a la practica de los principios que nos enseña Dios a través de Brahma, podemos hacernos también dignos de casarnos con Lakshmi o con Narayan.

hqdefaultY esto lo lograremos por tener cómo Esposo (espiritual) a Dios, Baba, quién es recordado cómo Shiv Baba. Por tener todas las relaciones con Él no experimentaremos ninguna clase de soledad, siempre y cuándo nos desapeguemos del cuerpo y relaciones corporales.

Caras y dependencias

Comprender a un enemigo no es fácil, porque las caretas que usan los demás cuesta que se caigan, y suelen ser muy versátiles las personas usándolas, cambian de color según la ocasión.

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Foto, fuente: Youtube

Antiguamente, la careta era símbolo del arte dramático. Las representaciones de este arte se llevaban a cabo en los anfiteatros, y frente al público. Hoy el Drama del mundo se representa en el Escenario, que es el mundo completo de imagen y sonido, tridimensional. Las luces son las almas y las máscaras son los cuerpos y los roles que nos toca representar.

No conviene dejar un papel a medio terminar 

Porque a pesar de que tengamos enfermedades y otros mecanismos psicológicos para demostrar el trastorno que nos crea un determinado papel, solo podremos seguir adelante en la medida que tomemos nuestro lugar en el Escenario del mundo.

Pronto la Obra llegará a su fin y por eso hay que tomar con “pinzas”, la importancia de aquello que vivamos aquí en el escenario del mundo que se ha vuelto viejo. La luz del alma brilla, cuándo nos desapegamos de los papeles que nos toca representar y nos elevamos por encima del mundo y sus situaciones. Permanecemos más allá de la escena.

Comprendo que solo puedo ser feliz cuándo estoy más allá del mundo y sus situaciones.

Cuándo comprendo cuál es mi verdadero papel ahora en la Edad de la Confluencia, y que la Confluencia tiene su propia frecuencia. Su propio nivel de energía, y que está lejos de la energía que produce la dependencia física.

Esparcir las esporas del conocimiento

Cuándo la planta está lista, y de acuerdo al viento, las esporas de esta son esparcidas por el aire y algunas van a parar a otras flores y por este proceso nacerá un nuevo vegetal.

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Nosotros los brahmins somos esporas del conocimiento, los vientos de este tiempo juegan a favor y en contra de esta expansión de esporas. Porque a veces son tan fuertes que si llevan nuestras palabras a lugares lejanos, donde las mismas no tienen el efecto deseado.

Pero si el viento es propicio, las esporas se esparcen con suavidad y germinan en los corazones de nuestros amigos y parientes, y luego sí se esparcen hacia lugares más alejados, y podemos realizar un cambio en el mundo.

Pero no tenemos que olvidar que nosotros, las flores del conocimiento, somos almas, puntos de luz incorporal en el centro de la frente. El alma no nace nunca, ni nunca muere, porque el alma es eterna, igual que Dios El Padre de las almas. Somo iguales en forma y tamaño, nuestra única diferencia con nuestro Padre es que el nunca olvida quién es y por lo tanto El Es El Único que nos puede recordar a nosotros quiénes somos y nuestra filiación divina con Él.

Por lo tanto no olvidemos dicha filiación, recordemos lo más que podamos durante el día que somos seres espirituales ocupando un cuerpo y no seres corporales con un alma. No tenemos un alma, somos un alma. Esto nos llevará a realizar la tarea para la cuál estamos hechos, esparcir la vida, a través del conocimiento espiritual que Shiv Baba nos da. Por medio del conocimiento la duración de vida se alarga.

Todas las almas humanas tienen las mismas cualidades que Dios

A veces me sorprendo sintiéndome inferior y superior a los demás. Y ambos estados se suceden indistintamente una y otra vez. Pero en definitiva hay que comprender que todas las almas tienen las mismas cualidades que Dios. Y eso implica que todas las almas tienen la misma calidad de pureza, paz, amor, poder y verdad que Dios. Y eso es porque Él es nuestro Padre.

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No hay ninguna diferencia entre las cualidades de Dios y nosotros. Somos igual de elevados que Él. Sólo que nosotros hemos olvidado nuestras cualidades y como producto del olvido los vicios del ego, apego, avaricia, lujuria e ira se han apoderado de nuestra mente e intelecto. Pero la tarea de Dios es ayudarnos a recuperar nuestra dignidad.

Esto me ayuda porque en el trajín de las cosas, a veces me olvido de que mis hermanos las almas tienen una forma espiritual. Una buena forma de recordar la cualidad incorporal de nuestro estado original es recordando estas 5 cualidades. Eso me ayuda a elevar mi visión. También me ayuda a confiar en los otros y en mí mismo porque Dios me enseñó que somos almas, igual que Él y también me enseñó que todos y recalco acá: TODOS sin excepción tenemos estas 5 cualidades, que a su vez se combinan para dar expresión a todas las virtudes adorables que vemos en los demás y porque no de forma desapegada en nosotros mismos.

Ya podrá ver el lector que esto me ayuda en los momentos del día tediosos donde la motivación decae. También me sirve para mantenerme alerta. Para no dejar que la moral baje y entonces me sorprenda hablándome a mí en forma de crítica y diga: este es así… este es asa… este es un tonto… como hace eso… mira lo que tiene este… este está cansado… este está cometiendo tal error… Cuando me pasa eso, inmediatamente recuerdo que fulanito o menganito o quien sea que esté adelante mío es un hijo de Dios, Él Padre Supremo de todas las almas y entonces solo tomo conciencia de que tiene la misma paz, amor, poder, pureza y verdad que Él Padre. Esa es la herencia espiritual nuestra y pertenece a cada uno de los hijos por igual.

Imagen de el alma en su estado de purezaLo mismo pasa conmigo. Cuando me sienta incomodo, o confundido en una situación, cuando tenga pensamientos negativos o inútiles sobre algo o alguien pensar inmediatamente soy un hijo de Dios y soy paz, amor, poder, verdad y pureza. Entonces cómo voy a desconfiar de mí mismo y de otros. Lo quiera aceptar o no es así.  Lo que pasa es que lleva un poquito de tiempo vivirlo.  Para eso es la meditación, para ayudarnos a acelerar el proceso.  Te dejo un link a una meditación acerca del alma, sus cualidades y El Padre del alma.  Dura 20 minutos, pero puedes practicarla en partes durante el día.

El recuerdo de Dios

Nuestros padres físicos, no pueden darnos su confianza y que nosotros nos subamos a ella para dar los exámenes del colegio o la Universidad, pero lo que si pueden hacer es ser como un espejo en el que nosotros veamos nuestra propia confianza y así ayudarnos a que la despertemos.  Esto mismo hace Dios con nosotros sus hijos espirituales.

El camino nos tiene que conducir a la paz en algún momento, luego de lograr tantas metas materiales queremos algo más.  Lo que pasa es que no estaremos completos si nuestra mente no puede alcanzar el silencio.  El mundo más allá de este de imagen y sonido.

En este silencio conectamos con Dios.  Él es El Guardián de este mundo y en este momento está haciendo todo lo posible para invitarnos a que pasemos ratos allá con Él.  El nos invita por medio del conocimiento de quienes somos.  Eso nos da la capacidad de experimentar su compañía y presencia en este Su mundo y también el nuestro (porque todo lo que es de Dios es nuestro).  Este mundo solo lo podemos experimentar en la medida que dejemos atrás la ilusión de que somos un cuerpo, es decir el ego.

Las enfermedades y aflicciones del cuerpo y la mente son parte de lo que nos pasa en el plano físico, nosotros “estamos” enfermos, pero no “somos” enfermos.  La felicidad está más conectada con lo que somos en esencia, el plano del ser.  El plano del ser es el alma, el espiritual.  Un nuevo mundo de capacidades y potencialidades se abren ante mí cuando realizo mi parte espiritual.

No es que de un día para el otro me volveré consciente del alma y mis pensamientos serán puros y elevados, esto es un proceso.  Pero podría decirse que el primer paso de este proceso es volverse un observador.  Este también es el primer paso para aprender a meditar.  No un observador de lo que me pasa en el mundo allá afuera, sino de lo que pasa en mi interior.  Así lograré silenciar la mente de pensamientos inútiles y percibir la presencia de Dios a través de Sus vibraciones de paz y amor.

Esa paz y ese amor son todo lo que necesitamos para curarnos espiritualmente.  Pero ¡¡ojo!!, si intento buscarlos en el campo de la acción, que como decíamos es el campo del “estar” (temporal) corremos el riesgo de volvernos dependientes del afuera y nos volvemos esclavos.

“Sus hijos por tanto tiempo perdidos y ahora encontrados”

No hay nada malo con que el mundo sea turbulento (todo ocurre de acuerdo a un plan). El tema es que no tengo que identificarme con el y sus valores si estos son negativos.  No hay nada malo con la negatividad de la gente, yo no tengo que juzgar a los demás.  Somos juzgados por (el resultado que tienen cada una de nuestras acciones) La Ley natural del Karma.  Pero puedo ser misericordioso con mis hermanos las almas.  Verlos de forma positiva.

Si hablo a los demás desde el corazón de sus virtudes será más fácil para ellos ver sus defectos y su auto transformación  Esto es lo que hace Dios con nosotros.  El siempre nos ve como almas puras.  “Sus hijos por tanto tiempo perdidos y ahora encontrados”.  Hay mucho poder en vernos así y ese poder nos da la capacidad de ir más allá de lo inútil y negativo.  De esta forma soy una influencia positiva en el mundo.